22Oct/19

COMUNICADO DE PRENSA DE LA ASOCIACION PRIVADA DE FIELES HERALDOS DEL EVANGELIO SOBRE EL COMISARIADO

Comunicado De Prensa De La Asociación Privada De Fieles Heraldos Del Evangelio Sobre El Comisariado:

 El Presidente de la Asociación Privada de Fieles de Derecho Pontificio Heraldos del Evangelio, Felipe Eugenio Lecaros Concha, en reunión con su Consejo General, acogió el pasado jueves 17 de octubre, respetuosamente y con espíritu eclesial, la visita de Su Eminencia Don Raymundo Damasceno Assis y de Su Excelencia Don José Aparecido Gonçalves de Almeida, portadores de un Decreto de la Congregación de los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. La visita tuvo el objetivo de notificar oficialmente el inicio del Comisariado de esta Asociación Heraldos del Evangelio.

El encuentro ha transcurrido en un clima de profunda transparencia y sinceridad, que son los fundamentos de la comunión eclesial. En esta ocasión, ha quedado demostrada la absoluta invalidez y completa ilegalidad del mencionado Decreto en lo referente a los Heraldos del Evangelio, debido a los errores de base que contiene y que han generado graves ilegalidades canónicas y provocado su invalidez. A continuación, transcribimos las palabras que dirigió el Presidente a los Prelados, durante el encuentro, para explicar la problemática:

«Nosotros los veneramos como obispos de la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo y, como tales, son objeto de nuestra consideración. Pero debemos declarar que no reconocemos a Vuestra Eminencia en cuanto “Comisario” de la Asociación Privada de Fieles Heraldos del Evangelio, de la que yo soy Presidente elegido legítimamente.

En primer lugar, porque el Decreto que se ha leído aquí se dirige a una “Asociación Pública de Fieles”, y los Heraldos del Evangelio son una “Asociación Privada de Fieles”. Por su naturaleza, éstas son esencialmente diferentes, Eminencia. Es como si un oficial de justicia se presentara en la casa de “Antonio López” con una notificación para “Pedro Rodríguez”. El Sr. López no debería recibir esa notificación judicial, porque hay un error de persona. Del mismo modo, los Heraldos del Evangelio no pueden recibir un decreto que está dirigido a otra asociación.

En segundo lugar, porque la institución de los Heraldos del Evangelio, al ser una “Asociación Privada de Fieles”, no es pasiva de un comisariado, según lo establecen los límites de la ley canónica, basada en el derecho natural. Comisariar una Asociación Privada viola el derecho sagrado e inviolable que tienen los fieles de asociarse en la Iglesia, con sus propios estatutos y sus propias autoridades.

Por lo tanto, si el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, organismo del que dependemos directamente, no toma ninguna medida, damos el caso por terminado. Esto es lo que tenía que decir a Vuestra Eminencia y a Vuestra Excelencia».

El discurso del Presidente se sostuvo en sólidos argumentos jurídicos de canonistas consultados por la Asociación Heraldos del Evangelio. A continuación, presentamos una síntesis de dichos argumentos:

El Decreto viola el canon 318, que prevé el comisariado exclusivamente para sociedades o asociaciones públicas. Viola también los cánones 50 y 51 porque no está suficientemente motivado por graves razones, y la asociación no ha sido escuchada previamente.

      1. Según la opinión del renombrado canonista Lluis Martínez-Sistach, «sólo para las asociaciones públicas se prevé que la autoridad eclesiástica competente, en circunstancias especiales y cuando lo exijan graves razones, puede designar un comisario que en su nombre dirija temporalmente la asociación. En las asociaciones privadas, dado que la autoridad eclesiástica no interviene en la designación del presidente, no hay razón para que intervenga en su destitución y nombramiento de un comisario» (Ius Canonicum, XXVI, n. 51, 1986, p. 173).
      2. También se añade que, en el ámbito civil, una sentencia final del Tribunal de Relación de Coimbra, Portugal, de 17 de mayo de 2011, decidió por unanimidad que «las asociaciones privadas de fieles están sujetas a la supervisión de las autoridades eclesiásticas competentes; sin embargo, la autoridad eclesiástica competente no puede nombrar comisarios que representen a la asociación, amparándose en su deber de vigilancia». Cabe señalar que Portugal celebró un concordato con la Santa Sede que sigue en vigor.
      3. El testimonio más significativo, en este sentido, lo proporciona el propio Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida sobre el Decreto de comisariado de la Asociación Privada de Fieles Palabra Viva, emitido por la Archidiócesis de Diamantina, Brasil, y anulado posteriormente por la Santa Sede el 15 de marzo de 2016. Dice así: «En lo que concierne a la legitimidad de las medidas, el nombramiento de un comisario (c. 318) está indicado, según el derecho, entre las medidas previstas únicamente para las asociaciones públicas de fieles (c. 312-320) y, por lo tanto, no puede aplicarse a una asociación privada de fieles. En este caso, el nombramiento de un comisario no es legítimo».

Es necesario destacar que las razones expuestas por el Presidente Felipe Lecaros fueron tenidas en cuenta por los ilustres visitantes. El 18 de octubre de 2019, al día siguiente del encuentro, Su Excelencia Reverendísima Don José Aparecido, obispo auxiliar de Brasilia y doctor en Derecho Canónico, envió un mensaje que fue remitido al Presidente General, en el que afirmó: «En cuanto a la situación de la Asociación Heraldos, voy a preparar una carta [para la Santa Sede] a fin de explicar que efectivamente existe una objeción admisible, referente a la naturaleza jurídica de la Asociación y al tipo de intervención posible por parte de la autoridad competente. La cuestión de la naturaleza privada de la Asociación es la verdadera y pertinente objeción sobre el tema».

No obstante, el texto del Decreto afirma que se ha dictado «de acuerdo con el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida», pero no menciona que este Dicasterio haya designado expresamente alguna delegación. Además, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica no tiene competencia legal junto a las asociaciones privadas de fieles, ya sean clericales o laicales.

Por otra parte, las «graves razones» que han determinado el comisariado siguen siendo una incógnita difícil de descifrar, ya sea para las autoridades o para los miembros de la Institución, porque las razones que se enumeran en el Decreto no son más que generalidades; por cierto, de una sospechosa inconsistencia. Esto nos causa una gran perplejidad, porque somos conscientes de que la Asociación Heraldos del Evangelio no ha incurrido en ningún delito, y siempre ha mantenido la integridad de la Fe y las costumbres. En este sentido, llama la atención que la Visita Apostólica previa, que transcurrió en un clima de comunión eclesial la más entrañada de nuestra parte, concluyó sin ninguna cuestión «problemática», y menos todavía «grave», que fuera indicada a instancia alguna de la Asociación. Sin embargo, se pretende comisariarla de una manera encarnizada y arbitraria. Por lo tanto, y dado que este intento viene de la Congregación para los Religiosos (una instancia que es ajena al ámbito de nuestra institución laical), sería el caso de preguntar, filial y reverentemente, al Prefecto de dicha Congregación, el cardenal Braz de Aviz: «Si hemos hecho algo malo, díganos claramente el qué; pero si no, ¿por qué procura castigarnos a toda costa?».

Finalmente, en el encuentro con los Prelados, se trató del linchamiento moral, repleto de prejuicios antirreligiosos, del que ha sido víctima de la Asociación Heraldos del Evangelio por parte de ciertos medios de comunicación seducidos visceralmente por la tentativa de este comisariado. Tal campaña ha causado unos daños morales irreparables, y sus responsables tendrán que responder por la vía administrativa y legal a su debido tiempo.

Ponemos nuestra mirada en la Virgen Clemente y Poderosa, seguros de su infalible socorro en las circunstancias más difíciles. Consagramos a Ella, una vez más, el apostolado de la Asociación Heraldos del Evangelio, que ya le pertenece, para dar, en todo, la mayor gloria a Dios.

São Paulo, 19 de octubre de 2019

Memoria de San Juan de Brébeuf,

San Isaac Jogues y compañeros, mártires, y

San Pablo de la Cruz

Humberto Goedert

Departamento de Prensa de los Heraldos del Evangelio

21Oct/19

Heraldos Del Evangelio Declaran: “Comisariado Inválido”

Heraldos Del Evangelio Declaran: “Comisariado Inválido”

Redacción (Domingo, 20-10-2019, Gaudium Press) En reportaje exclusivo, Gaudium Press proporciona información sobre el comisariado de los Heraldos del Evangelio, divulgado por la Santa Sede. Los Heraldos del Evangelio ocuparon titulares de algunas de las más famosas agencias noticiosas del mundo. Se responden las calumnias.
Poco después de que la Santa Sede difundiera la noticia del Comisariado de los Heraldos del Evangelio, la Asociación apareció en los titulares de algunas de las agencias de noticias más famosas del mundo. Mientras que algunos órganos buscaron abordar la situación con profesionalismo, otros prefirieron prestarse -antes de comprobar la realidad de los hechos- a la transmisión de versiones parciales, o incluso distorsionadas, de los hechos de tal manera a, consciente o inconscientemente, denigrar de la buena reputación de la entidad.
Deseando encontrar la verdad en medio de toda la información incluso contradictoria que ha estado circulando por internet y redes sociales en los últimos días, Gaudium Press ha realizado un reportaje exclusivo a las autoridades y miembros de los Heraldos del Evangelio, para conocer su versión de los hechos y presentarla al gran público.

Portavoz Apuesta En “Persecución Religiosa” Con “Modelo Moderno”

Los Heraldos lamentan que algunas agencias no hayan seguido el código ético del periodismo, pues no oyeron la versión de las víctimas, dando lugar a noticias distorsionadas y sin fundamento factual. Según afirma Humberto Goedert (abogado, brasileño, 53 años), portavoz de la entidad, “es notorio que hay una organización criminal por detrás, movida por odios personales, y no interesada en la verdad. Una auténtica persecución religiosa en pleno siglo XXI, disfrazada bajo los velos de falsas ideologías. Todo esto ha ocasionado daños irreparables, no solo a la imagen de los Heraldos sino también a la propia Iglesia. Es vejaminoso”.
Más aún, Goedert explicó que el departamento de prensa de la institución -después de investigar las diversas afirmaciones difamatorias, buscando remontar a sus fuentes- encuentra siempre al final la misma ruta difamatoria, arreglada y reprogramada, cambiando solo los nombres de los implicados. El portavoz cree que la razón de que esto suceda es que la verdadera motivación no son los hechos sino el odio: “Los incriminadores son siempre los mismos, detestan la institución; ellos se refugian en las sombras de internet e intentan ocultar su pequeño número en el anonimato”, agregó.

Según el miembro de los Heraldos, este pequeño grupo de descontentos, no obstante, es como un jarrón hueco, según reza el dictado: solo hace ruido. Goedert remite a Cristo, quien también fue perseguido y condenado a la peor de las ignominias, pero -señala con un toque de ironía- Jesús pasó por un juicio, aunque inicuo, donde al menos fue llamado por su propio nombre: “¿A quién quieren que deje libre, a Barrabás o a Jesús, llamado el Cristo?” (Mt 27,17). De hecho, el portavoz lamenta que incluso esto no se haya otorgado a los Heraldos, porque en el decreto emitido por la Santa Sede fueron tratados como una “asociación pública”, lo que no corresponde a la realidad jurídica de la entidad.

Goedert lamenta que haya habido “mucho atropello y poco diálogo” en los procedimientos a los que la institución ha estado sujeta desde 2017. “Siempre hemos estado abiertos al diálogo, un diálogo que, desafortunadamente, no siempre ha sido recíproco. Solo pedimos que sea observado el mínimo de legalidad en los procedimientos, porque incluso en el juicio injusto de Jesús se observó un cierto simulacro de procedimiento jurídico. Pero la justicia de los escribas y fariseos es cosa del pasado: incluso parece que el modelo moderno de juicio eclesiástico prescinde de los hechos, pruebas y argumentos”, concluyó el abogado.

Visita Apostólica Positiva, Pero Con Resultado Desconocido.

Como se ha informado ampliamente, incluso antes de la comunicación oficial a través de los Comisarios, los Heraldos del Evangelio fueron objeto de una Visita Apostólica, durante la cual -según nota divulgada por la entidad- “no se encontró nada en contra de la moral, la sana doctrina o las leyes eclesiásticas y civiles”. Goedert recuerda que, al final de la Visita, se entregó un gran dossier de respuestas a cuestionamientos, oriundos en parte de los mismos murmuradores de siempre, y remite al comunicado de prensa que afirma que “los Visitadores y la Santa Sede no presentaron observaciones a esa respuesta de la Institución”.

El portavoz informó a nuestra reportería el asombro y la incomodidad de muchos miembros de los Heraldos al ser informados de que a pesar de todo esto, se había declarado un Comisariado, basándose apenas en razones genéricas.

“El Comisariado Es Inválido”, Afirma El Presidente.

El pasado 17 de octubre, el Presidente de los Heraldos del Evangelio, Felipe Eugenio Lecaros Concha (chileno, 60 años), juntamente con su Consejo General, recibió la visita del Cardenal Raymundo Damasceno Assis y del Arzobispo José Aparecido Gonçalves de Almeida, nombrados respectivamente Comisario y auxiliar para la “Asociación Internacional Pública Heraldos del Evangelio”. Gaudium Press tuvo acceso al acta de la reunión. En ella el Presidente dirige las siguientes palabras iniciales a los prelados:

“Nosotros los veneramos como obispos de la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo y, como tales, son objeto de nuestra consideración. Pero debemos declarar que no reconocemos a Vuestra Eminencia en cuanto “Comisario” de la Asociación Privada de Fieles Heraldos del Evangelio, de la que yo soy Presidente elegido legítimamente”.

El Presidente de los Heraldos del Evangelio explica que el decreto que notifica el Comisariado de la Asociación es simplemente inválido por las siguientes razones:

1) El decreto está destinado a una “Asociación Pública de Fieles”, cuando los Heraldos del Evangelio son una “Asociación Privada de fieles”. La diferencia de naturaleza jurídica entre ambas formas asociativas hace con que no corresponda a los Heraldos recibir este decreto, así como Fernando dos Santos no podría responder en juicio por Antonio dos Santos, sin configurarse un error de persona.
2) Las asociaciones privadas de fieles, por su propia naturaleza, no son pasibles de ser comisariadas. De hecho, el Código de Derecho Canónico prevé el Comisariado apenas para las asociaciones públicas de fieles (can. 318,1).
3) Dada la imposibilidad de dicho Comisariado, el Presidente y su Consejo dan el caso por encerrado.

Como consta en el acta en cuestión, el pronunciamiento se fundamentó en las leyes eclesiásticas y amparado en eminentes canonistas, como Lluis Martínez Sistach, quien niega la posibilidad de tal Comisariado. Además, existe un precedente del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida que no permitió el comisariamiento de la Asociación Privada de Fieles Palabra Viva, declarando que “el nombramiento de un comisario (can. 318) está indicado en el derecho entre las medidas previstas apenas para las asociaciones públicas de fieles (can. 312-320) y, por lo tanto, no se puede aplicar a una asociación privada de fieles. Por tanto, el nombramiento de un comisario en este caso no es legítimo”.

En Portugal, por ejemplo, la ley civil incorporó ese parecer al permitir la vigilancia por parte de las autoridades competentes, pero no el Comisariado.

El Presidente entonces concluyó al respecto: “Se trata, por tanto, de un decreto nulo. No es una cuestión de querer aceptarlo o no; en realidad, ni siquiera está destinado a nosotros”.

“Ni Hay Lugar Para Recurso”, Dice Canonista.

El canonista que asesoró al Presidente de los Heraldos durante la reunión, el Prof. Dr. José Manuel Jiménez (profesor, español, 67 años), explicó que la Asociación ni siquiera tiene la capacidad de recurrir el decreto, pues se trata de un documento simplemente no inexistente (o infectus, en lenguaje canónico).

El Prof. Dr. Jiménez argumentó también que tampoco fue seguido el cánon 50, que establece la obligación de escuchar a la parte lesionada antes de proceder a la emisión de un decreto.

Además, sobre el hecho de que el documento confunde la entidad privada con una asociación pública, el canonista español dice que quedó atónito: “Esto es inexplicable. ¿Fue un error o lo hicieron a propósito? Si fue un error, es algo que sinceramente no se puede admitir en la Curia Romana. Ahora, si se hizo a propósito, ¿qué pretenden con eso?”

El Cardenal Raymundo Damasceno y Mons. José Aparecido concordaron a respeto del hecho de que esta era una cuestión relevante y que por eso será llevada por ellos a la Santa Sede. Además, reiteraron que no estaban en posesión de ninguna otra información, además de las generalidades que constan en el Decreto, en lo tocante a las problemáticas y carencias a ser suplidas por la entidad. Afirmaron, además, no haber tenido acceso ni al informe de los Visitadores, ni al dossier de respuestas proporcionado por los Heraldos. Según Goedert, las autoridades de los Heraldos están perplejas ante estos hechos, porque no tienen como explicar a sus simpatizantes tantas singularidades en el proceso.

        Las Dos Sociedades Son Un Caso Aparte.

Gaudium Press también buscó representantes de las otras dos entidades que son objeto, junto con los Heraldos del Evangelio, del decreto de Comisariamiento emitido por la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

Por un lado, la Sociedad Clerical de Vida Apostólica Virgo Flos Carmeli reúne los clérigos que comulgan del mismo carisma de los Heraldos del Evangelio, aplicado a las especificidades del ministerio sacerdotal. De la misma forma que la Sociedad Regina Virginum lo es para la vida apostólica femenina.

El P. Jorge María Storni (argentino, 77 años), Superior General de Virgo Flos Carmeli, y la Hna. Anina Morazzani (venezolana, 51 años), Superiora General de Regina Virginum, nos remitieron los comunicados oficiales donde las respectivas entidades se pronuncian al respecto del Comisariado.

En ellos se lee que “el referido decreto es ilegal por contradecir expresas normas del Derecho Canónico, además de contener graves irregularidades”, entre las cuales mencionan: el no estar motivado por graves razones explícitas; o no haber sido oídas las directivas de las entidades al respecto del resultado de la Visita y de los motivos del decreto, antes del Comisariamiento; y el contener errores materiales graves, como confusión en las formas asociativas, o afirmar que Virgo Flos Carmeli y Regina Virginum forman parte de los Heraldos del Evangelio, cuando son instituciones autónomas.

En los comunicados también hay quejas de falta de transparencia en la manipulación de las informaciones por parte de la Santa Sede, divulgando a la prensa datos que fueron mantenidos ocultos a las propias entidades interesadas.
Si bien reconocen que, según el derecho vigente, ellas puedan ser objeto de un Comisariado, pues son entidades públicas de la Iglesia, las Sociedades piden que sean respetados sus derechos que consideran haber sido lesionados en el proceso en curso y, sobre todo, que sean aclaradas las razones concretas graves que lo hayan motivado.

Otros Cuestionamientos.

Según otros miembros de los Heraldos del Evangelio, contactados por Gaudium Press, muchos enigmas aún no se han resuelto con respecto a este y otros Comisariados.

Elizabeth Titonelli (brasileña, 58 años) está indignada: “¿Cómo explicar que se procure violar la ley, comisariando ilegalmente a los Heraldos, cuando tantas otras cosas en la Iglesia parecen ser simplemente intocables, inclusive delante de tantos abusos de orden doctrinaria, moral y disciplinaria? ”

Guillermo Asurmendi (argentino, 60 años), a su vez, censura el reciente comportamiento de personas de gran visibilidad en la Iglesia, a las que llama de “barbaridades”, y que no obstante nunca fueron castigadas; y concluye: “Llama la atención esta falta de equidad; uno queda sin saber qué pensar. Parece indicar que hay, además de dos pesos y dos medidas, intenciones no confesadas. Lo único que queremos es que se respeten nuestros derechos, que haya al menos un poco de proporcionalidad y respeto de la justicia para el bien de todos, inclusive para la credibilidad de las instancias eclesiásticas”.

Elizabete Astorino (casada, brasileña, 61 años) también dijo que extraña la confusión del decreto sobre la competencia de los dicasterios del Vaticano. Recuerda que es contra la naturaleza misma de las asociaciones laicas que los laicos -sin votos, a menudo casados y ejerciendo profesiones seculares- sean tratados como religiosos: “¿Por qué insistir en ponernos bajo la tutela de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida apostólica? ¡No tiene sentido!” Además de estar asombrada de que haya tantas incoherencias e improcedencias, Elizabete dice que otros matrimonios también se preguntan cómo quedarían sus familias si, por absurdo, fueran ellas todas comisariadas: “En broma, le pregunté a mi esposo si la próxima vez que queramos cambiar de auto necesitaremos del OK del Comisario. A mi esposo ni siquiera le importó; se rió y se encogió de hombros”, dijo.

El Dr. Jiménez asegura que tampoco se siguieron las prácticas previas al Comisariado. Según Goedert, indicios apuntan a que los Heraldos ya habían sido prejuzgados con fines destructivos, y que existen datos que indican que desde el 2014 ya se buscaba un pretexto para promover una Visita Apostólica que desembocaría necesariamente, sea cual fuese el resultado, en un Comisariado. El portavoz cree que la filtración ilegal de algunos videos hace unos años, cuyo contenido habría sido manipulado fuera de contexto, fue instrumentalizada para este propósito.

Procurado por Gaudium Press, el Presidente de los Heraldos, Felipe Lecaros, mencionó que hay relatos recientes de algunos Heraldos que apuntan a la animosidad de cierto purpurado con relación a la Asociación. Según estos miembros, esto ya ocurre de hace bastante tiempo, colocando en jaque la buena fe, la imparcialidad y la recta intención, ya sea de la Visita o del Comisariado, y afirman encontrar la huella digital de este prelado en la campaña difamatoria promovida contra la Institución, la que habría comenzado en el período y en la ciudad donde él se encontraba. Lecaros, sin embargo, se negó a dar más detalles al respecto; dijo solo que este asunto aún está bajo investigación, y que la entidad se reserva el derecho de tomar cualquier acción legal para defender su buena reputación, ante los fieles y la sociedad.

Otra fuente, que pidió permanecer en el anonimato, dice que está asustada por el creciente descontento que está viendo, no solo entre los Heraldos, sino también entre el público en general, acerca de los atropellos de los que los Heraldos han sido objeto. “Ellos realmente tienen mucha paciencia, ¿no?”, exclama. “Demasiada, al menos por ahora. Pero nos estamos organizando; si ellos no se defienden, nosotros lo haremos”, dice. Ella dice que está inconforme con la actitud que las autoridades de la Iglesia están tomando, y pregunta: “Al final ¿qué pretenden con eso?” Y concluye: “Esto no es bueno para la Iglesia, en este momento …”

Los Heraldos Se Preguntan, “¿Cuál Es El Problema?”

Felipe Lecaros lamenta la falta de diálogo en las medidas que están siendo tomadas contra una entidad que siempre se caracterizó por la comunión eclesial: “Hacemos todo lo posible para mantener un buen entendimiento en todas las diócesis donde trabajamos, y de esto son prueba las millares cartas de apoyo, felicitación y gratitud que hemos recibido de párrocos, obispos y hasta cardenales, alabando nuestro apostolado”.

Él explicó que muchas iniciativas actuales de los Heraldos, como la Revista y el Fondo Misericordia, fueron incluso sugerencias de prelados, acatadas por la Institución.

Siendo así, insiste él, se sabe que las oposiciones provienen de una minoría organizada, y se pregunta el porqué de esta constante falta de transparencia por parte de la autoridad eclesiástica a respecto de eventuales quejas alegadas contra una institución de comportamiento ejemplar.

En cuanto a los motivos actualmente alegados, Lecaros cuestiona: “El gobierno y la vida de los miembros se rigen por nuestros Estatutos, aprobados además por la Santa Sede; la calidad de la formación de los Heraldos es universalmente reconocida, por lo que podríamos continuar con las otras alegaciones; entonces, ¿cuál es el problema?”

Goedert confirma que esta situación “nos lleva a preguntarnos qué tenemos realmente de problemático”. Sin embargo, prefiere no arriesgarse a responder: “Por ahora, solo tenemos algunas hipótesis, sobre las cuales aún no llegó el momento de pronunciarnos”, acrecentó

18Oct/19

Cardenal Raymundo Damasceno: “Los Heraldos Son Una Familia Religiosa Muy Importante Para La Iglesia”

Cardenal Raymundo Damasceno: “Los Heraldos Son Una Familia Religiosa Muy Importante Para La Iglesia”

        Los Heraldos del Evangelio recibieron en espíritu de comunión eclesial al Cardenal Raymundo Damasceno Assis, arzobispo émerito de Aparecida, como Comisario Pontificio, junto a su asistente, Mons. José Aparecido Gonçalves de Almeida, obispo auxiliar de Brasilia, en una eucaristía celebrada en la Basílica Nuestra Señora de Fátima, localizada en Caieiras, SP, Brasil.
        El cardenal Raymundo Damasceno en su homilía, ser refirió al tema de la visita del comisariado: “Es con mucha alegría que estoy aquí… Para colocarme al servicio de los Heraldos… El comisariado no fue designado como una intervención, como aparece en las redes sociales, al contrario, es señal de cariño y de amor de la Iglesia para con esta familia religiosa tan importante para la Iglesia, con su carisma propio”.

Fuente: Arautos em Missão (en Facebook)
04Oct/19

COMUNICADO DE PRENSA SOBRE EL COMISARIADO A LOS HERALDOS DEL EVANGELIO

COMUNICADO DE PRENSA SOBRE EL COMISARIADO A LOS HERALDOS DEL EVANGELIO

Redacción (Jueves, 03-10-2019, Gaudium Press) El Portal de los Heraldos del Evangelio publicó un comunicado de prensa acerca de una noticia divulgada por el órgano oficioso de la Santa Sede – Vatican News -, titulada: “Los Heraldos del Evangelio han sido comisariados”.

A continuación, el comunicado:

El pasado 28 de septiembre, los Heraldos del Evangelio recibieron en su casa de Roma la notificación del Decreto de Comisariado a esta Asociación Privada Internacional de Fieles de Derecho Pontificio. Enseguida, la noticia del comisariado empezó a circular en los medios de comunicación de Italia y de otros países.

Algunos órganos de prensa, sin embargo, han pretendido tergiversar los datos oficiales de la Santa Sede, dando a entender que el procedimiento habría ocurrido por una especie de sanción, o incluso que se trataría de una nueva investigación. En lugar de atenerse a la nota del Vaticano -que indica genéricamente las razones que han llevado a la Santa Sede a nombrar un comisario para la Institución-, se han basado en noticias antiguas y equivocadas, omitiendo la habitual y actualizada verificación de los hechos. Ahora bien, debido a la velocidad de la información de hoy en día, esas noticias falseadas -como si fueran fake news- se han extendido rápidamente por las ramificaciones de Internet, en detrimento de la imagen y reputación de la Institución, llegando a una situación tal que podría desembocar en la interposición de acciones indemnizatorias.

Teniendo en esto cuenta, es un deber de justicia y caridad aclarar que:

1) La visita apostólica, compuesta por un arzobispo, un obispo y una superiora religiosa, se inició en 2017. Todas las casas de los Heraldos fueron visitadas y se entrevistaron a casi todos los miembros, incluso a muchos cooperadores. Además, innumerables exmiembros, familiares de miembros y de exmiembros, también dieron su testimonio. Las declaraciones favorables a la Institución fueron muy numerosas. Y, a lo largo de la investigación, llegaron cientos de testimonios laudatorios de cardenales, arzobispos, obispos y sacerdotes de todo el mundo.

2) Después de una diligente investigación, que duró poco más de un año, la visita apostólica completó sus procedimientos. Según el testimonio de los visitadores, que fue declarado en reuniones y encuentros en los que el Presidente General de los Heraldos del Evangelio estaba presente, y que está debidamente registrado en actas, no hallaron nada contrario a la moral, a la sana doctrina o a las leyes eclesiásticas y civiles.

3) En agosto de 2018, los visitadores presentaron ocho preguntas de personas abiertamente contrarias a los Heraldos, que contenían acusaciones falsas que circulaban ampliamente en Internet. La respuesta -de 570 páginas, acompañada de 75 anexos recogidos en 42 volúmenes- fue elaborada por una comisión especial de profesores y doctores en diversas áreas teológicas, canónicas y jurídicas. Ni los visitadores ni la Santa Sede han presentado observaciones a esta respuesta de la Institución.

4) Hay que recordar que el Comisariado es una práctica prevista por el ordenamiento jurídico de la Iglesia y que puede ser utilizado como un instrumento de comunión. Según la noticia oficial del Vaticano, la motivación estaría vinculada a ciertas deficiencias, pero no debería considerarse como una sanción. Todo aquello que sea informado en oposición a esas directrices es una difamación evidente.

Por último, los Heraldos del Evangelio acogen respetuosamente y en espíritu de comunión eclesial el nombramiento de S. Em.ª Rvdma. D. Raymundo Damasceno Assis, cardenal arzobispo emérito de Aparecida, como Comisario Pontificio, así como a sus asistentes, D. José Aparecido Gonçalves de Almeida, obispo auxiliar de Brasilia, y la Hna. Marian Ambrósio, IDP, superiora general de las Hermanas de la Divina Providencia.

Invocando el amparo maternal e infalible de la Virgen, los Heraldos del Evangelio se ponen a disposición de las autoridades competentes, con un espíritu de filial y confiada transparencia, seguros de que esta nueva fase será una ocasión para atestiguar su ininterrumpida comunión afectiva y efectiva con la Santa Sede y con los obispos, sucesores de los Apóstoles.

São Paulo, 1 de octubre de 2019, memoria de Santa Teresa del Niño Jesús.

Departamento de Prensa.

06Sep/19

REINA Y MADRE DE LA MISERICORDIA

Las Primeras Palabras De La Salve Inspiran a La Persona Que Las Recita La Plena Confianza De Que Será Atendida, A Pesar De Sus Miserias.

Me pidieron hacer un comentario de la Salve. Debido al poco tiempo del que dispongo, voy a comentar apenas las primeras palabras de esa bella oración: “Dios te salve, Reina y Madre, Madre de misericordia…”

Una Reina Que Lo Tiene Todo y Lo Puede Todo.

En latín, Salve es un saludo, y así pasó para el portugués. Los latinos acostumbraban a decir salve como saludo, sin ningún nexo y sentido con la idea de la salvación: “salvadme”. No es eso, es un mero saludo. Es decir, “Dios te saluda”.

Ahora viene otro punto: “…Reina y Madre, Madre de misericordia.”

Virgen de las Mercedes patrona de República Dominicana, cuyo nombre es equivalente también a “Virgen de la Misericordia”. Celebramos su fiesta el 24 de septiembre.

Aquí vemos una armonía muy bonita. El autor de la oración coloca antes que todo el título de Ella de Reina. ¿Nuestra Señora es Reina? Evidentemente lo es, pues es la Madre del Rey, y de un Rey que hace todo lo que Ella desea.

María Santísima es llamada la Omnipotencia Suplicante. Ella es, de por sí, una criatura humana como nosotros, pero la súplica hecha por Ella es omnipotente, porque puede todo delante de Dios.

Así mismo, en cuanto suplicante, María es Reina, porque aquella que lo puede todo es Reina. Viene, entonces, enseguida, una idea puesta al alcance del fiel: aquella a quien él se va a dirigir es una reina: luego, Ella lo tiene y lo puede todo.

La reina y el rey son de una riqueza enorme. Normalmente son las personas más ricas del reino, porque disponen de la mayor suma de poderes, de honores y de riquezas de toda clase. Ella es la Reina, es decir, Ella nos puede dar todo cuanto le pidamos.

Además, Dios, que es su Hijo, concede todo cuanto su Madre insondablemente perfecta le pide. El resultado es que, cuando le pedimos alguna cosa a Ella, tenemos la certeza de que nos la puede dar, porque Ella la tiene. Eso nos lleva a llenar de confianza nuestro pedido.

No Hay Un Cariño Como El Materno.

Y prosigue: “Madre de misericordia.”
“Madre” ya trae consigo la idea de misericordia, porque el más misericordioso y compasivo de los entes – en una época en la que la institución de la familia funcione normalmente –, es la madre. El padre puede ser incluso muy bueno y su afecto es indispensable para completar la educación del hijo. Pero el cariño está con la madre.

Me acuerdo de haber asistido, cierta vez, a una escena minúscula en casa, entre mi padre y mi madre.

Yo tenía la costumbre, en aquel tiempo, de salir inmediatamente después del almuerzo a mi oficina de abogacía. Mi madre me acompañaba hasta la puerta del elevador, al lado del cual hay unas escaleras. A veces yo estaba con mucha prisa y me impacientaba con la lentitud del elevador, y bajaba las escaleras a toda prisa. Me acuerdo de que, mientras bajaba, oía a mi madre decir: “Filhão 1, cuidado con andar a las carreras.” Era una última señal de cariño.

Pero un día bajé muy precipitadamente y me olvidé de un objeto en casa. Cuando llegué a la calle, sentí la falta del objeto y regresé a cogerlo. Pasé al lado de una pequeña sala de estar, donde ella y mi padre tenían la costumbre de quedarse durante el día. Estaban conversando, seguros de que yo me había ido.

Mi padre estaba sentado en una poltrona y mi madre, de pie a su lado, decía:

– João Paulo, para la cena de hoy mandé a hacer tal plato. ¿Crees que Plinio quedará satisfecho o sería mejor preparar otra cosa?

No paré a ver, pero tuve la impresión de que mi padre tenía muchas ganas de hacer una siesta, y respondió negligentemente que estaba bien.

No satisfecha con la respuesta, ella añadió:

– No, pero quién sabe si sería mejor que yo haga de tal otra forma. – También está bien – respondió él.

Como él quería dormir y ella seguía insistiendo, él dijo: – Se nota que la madre es la madre. Si fuese conmigo, yo diría: “Joven, aquí tienes para cenar tal cosa, si no quieres, ve a cenar a un restaurante.”

Ahora bien, mi madre quería justamente evitar que yo fuese al restaurante, para tener el gusto de estar y de conversar conmigo. El cariño de la madre es muy especial, es único.

Una Madre Toda Hecha De Misericordia.

Sin embargo, no contento con esta idea, el autor de la Salve puso: “Madre de misericordia.” Es una Madre toda hecha de misericordia.

Apartamento De Doña Lucilia

¿Qué quiere decir “misericordia”? Cordis, en latín, quiere decir corazón. Miseri, miserables. Por lo tanto, Ella es “toda corazón” para con los miserables. Los miserables son aquellos que no tiene de qué vivir, están en la miseria.

Aunque moralmente hablando son los pecadores, que ofendieron muchas veces a Nuestra Señora y le dieron alguna razón para estar descontenta. Si esos pecadores se vuelven hacia Ella y le rezan, encontrarán en Ella a una Madre de misericordia dispuesta a atenderlos.

Por lo tanto, todo se une para inspirar la mayor de las confianzas: Ella es una Reina que lo tiene todo y lo puede todo; es la Madre de misericordia, “toda corazón”, inclusive para con los hijos más miserables.

¿Quién puede dejar de tener plena confianza en que por la bondad de Ella será atendido, cuando hace esta oración?
_________________
1) N. del T.: En portugués: aumentativo afectuoso de hijo, utilizado por Doña Lucilia.

(Revista Dr. Plinio No. 221, agosto de 2016, pp. 18-19, Editora Retornarei Ltda., São Paulo – Extraído de una conferencia del 5.3.1992)

06Sep/19

LA FAMILIA CATOLICA, SEMILLERO DE VOCACIONES

La Familia Católica,
Semillero De Vocaciones

P. Francisco Teixeira de Araújo, EP

Las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa nacen en la familia auténticamente católica con la misma naturalidad con que los buenos árboles dan hermosas flores y buenos frutos.

        Nadie puede negar el papel fundamental que la familia desempeña en el florecimiento del llamamiento al sacerdocio y a la vida religiosa, ni el hecho de que una de las principales causas de la actual crisis de vocaciones sea el escaso número de matrimonios que rezan junto con sus hijos, enseñándoles la esencial función que la religión ejerce en sus vidas e invitándoles con su propio ejemplo a practicar los Mandamientos.

En las familias donde el padre y la madre, aun diciéndose cristianos, viven como si Dios fuera un ente “con il quale o senza il quale, il mondo va tale quale”1 no surgen vocaciones religiosas. O, peor todavía, nacen y empiezan a florecer, pero enseguida se marchitan al faltarles las condiciones para convertirse en el bello fruto que estaban llamadas a ser.

Así pues, más que en cualquier otra era histórica, la Iglesia tiene una urgente necesidad de familias como la de Macrina la Mayor, para vencer la grave crisis que atraviesa.

Una Familia De Santos, Ya En Los Comienzos De La Iglesia.

Nació Macrina a finales del siglo III en Neocesarea del Ponto (actual Niksar, Turquía), ciudad populosa y próspera, en la cual imperaban la idolatría y los vicios característicos del paganismo. Sin embargo, también flotaban en el ambiente misericordiosos designios de Dios, quien envió allí a San Gregorio el Taumaturgo, un auténtico pastor.

San Basilio y Su Familia Eparquía De Edmonton (Canadá).

Durante cerca de dos décadas, Gregorio predicó el nombre de Jesucristo con tan excelente resultado que, en la víspera de su muerte, informado de que vivían en la ciudad tan sólo catorce paganos, cuentan que elevó al Cielo esta exclamación: “¡Gracias sean dadas a Dios! Cuando llegué aquí no había más que diecisiete cristianos”.

Macrina se convirtió en una ferviente admiradora y discípula suya. Y basándose en las enseñanzas y en el ejemplo recibidos del santo prelado, le transmitió a su hijo Basilio una sólida formación. Éste se casó con una joven tan virtuosa como él y ambos merecieron, por su edificante vida, ser venerados como San Basilio el Anciano y Santa Emelia.

El Señor les concedió diez hijos, y a cuatro de ellos la Iglesia los elevó a la honra de los altares: San Basilio Magno, San Gregorio de Nisa, San Pedro de Sebaste y Santa Macrina la Joven.

Bastaba Mirar A Macrina y Seguir Su Ejemplo.

Los tres varones, principalmente San Basilio Magno, son bastante conocidos. En cambio, de Santa Macrina la Joven poco se sabe; no obstante, ella fue el instrumento más potente que Dios utilizó en la obra de santificación de esa bendecida familia.

Basilio, su padre, era un hombre de apreciable fortuna y notable prestigio; su madre, Emelia, se esmeró en darle una buena formación cultural y, sobre todo, religiosa. No le faltaban pretendientes para un brillante casamiento, pero a los 12 años ella misma eligió el rumbo de su vida: sería esposa de Jesucristo.

Tras el fallecimiento de su padre, secundó a su madre en la educación de sus hermanas y hermanos más pequeños, y cuando ya no necesitaban sus cuidados se estableció en una propiedad de la familia, con un grupo de mujeres deseosas de llevar una vida de perfección.

Su día a día se regía por la estricta observancia de una “Regla” que no precisaba ser escrita, pues se componía de un solo artículo: amar a Dios sobre todas las cosas. ¿Cómo cumplirla? Muy sencillo: bastaba mirar a Macrina e imitar su ejemplo; ella era la Regla viva. Tan irresistible era la fuerza de atracción de la santidad de esta joven que su propia madre decidió unirse a ellas en la vida de recogimiento, contemplación y oraciones.

Más que en cualquier otra era histórica, la Iglesia tiene una urgente necesidad de familias santas para vencer la grave crisis que atraviesa. 

Aspectos del XIV Congreso Internacional de Cooperadores de los Heraldos del Evangelio, realizado en Caieiras (Brasil), del 27 al 29 de julio de 2018.

En Las Familias Católicas Es Donde Brotan Las Vocaciones.

De la contemplación nace el deseo de atraer almas hacia Dios. Como buena maestra de sus hermanos pequeños y adolescentes, Macrina les enseñó a despreciar el mundo, huir de las riquezas, amar la oración y la Palabra de Dios. Y no dejó de seguirlos con vigilante mirada cuando ya eran adultos.

Al respecto, San Gregorio de Nisa nos deja un valioso testimonio: al ver ella como su hermano, el futuro San Basilio Magno, parecía que dudaba entre una brillante carrera y el servicio a Dios, “Macrina lo guio con tal rapidez hacia el objeto de la verdadera filosofía que, apartándose de la que el mundo adora, renunció a la gloria de la elocuencia para consagrarse por completo a una vida pobre y laboriosa”.2

Ese es el verdadero poder que un alma que verdaderamente ama a Dios tiene para persuadir e influenciar: en un momento determinado la vocación de San Basilio Magno, lumbrera de la Santa Iglesia, ¡dependió de la intervención de una humilde virgen!

¿Un Modelo Aún Válido Para Nuestros Días?

Familias ejemplarmente católicas ha habido varias a lo largo de la Historia de la Iglesia. Basta recordar a Santa Teresa del Niño Jesús, cuyos padres han sido canonizados recientemente. También hubo casos como el de San Bernardo de Claraval, que a los 20 años renunció a una prometedora carrera y arrastró consigo al monasterio a su propio padre, a todos sus hermanos y a numerosos amigos.

Pero ¿acaso esos ejemplos continúan válidos en nuestros días?

A juzgar por lo que vemos en gran número de parejas que se dicen cristianas, la respuesta debería ser negativa. Pero recorriendo los patios y los vastos salones en los cuales se desarrolló el XIV Congreso Internacional de Cooperadores de los Heraldos del Evangelio, realizado del 27 al 29 de julio de este año, se percibe un panorama muy distinto.

Entre los más de 1200 participante en el evento se encontraba una mujer, ya viuda, madre de tres hijos sacerdotes heraldos y de una hija religiosa, con votos perpetuos. En otro rincón, un matrimonio que no dudó en dar a la Santa Iglesia a sus seis hijos: dos sacerdotes heraldos y cuatro religiosas, también con votos perpetuos. Más allá, charlando en un animado corrillo, la madre de dos sacerdotes heraldos descubre que una de sus interlocutoras es madre de una religiosa y de un presbítero… Sin hablar del gran número de matrimonios cuyos hijos se preparan para el sacerdocio o cuyas hijas no anhelan más que pronunciar cuanto antes los votos perpetuos.

Ahí está la solución del problema. Cuando los miembros de una familia tratan de ser verdaderamente católicos, surgen y crecen en su seno las vocaciones sacerdotales y religiosas con la misma naturalidad con que en los buenos árboles brotan hermosas flores y buenos frutos.

1 “Con el cual o sin el cual, el mundo va tal cual”.

2 SAN GREGORIO DE NISA, apud ANGELI, Antonio. Basilio di Cesarea. Milano: Àncora, 1968, pp. 31-32.

26Ago/19

IMPORTANCIA DE LA MIRADA

Importancia De La Mirada

Plinio Corrêa de Oliveira

        El hombre no se expresa apenas pronunciando palabras, sino también por el tono de la voz, por la posición del cuello y del tronco, por el movimiento de las manos. Entretanto, lo más importante es la mirada. Aquí está uno de los elementos de la verdadera educación que deberá nacer en el Reino de María, por la acción del Espíritu Santo.

La palabra expresa aquello que la persona quiere decir, mientas que la mirada proporciona lo inefable, lo inexpresable de lo que se está queriendo expresar. Así, hay una cantidad de cosas que la mirada dice y que la palabra no consigue decir.

Obra Prima De Retórica:

Plinio Corrêa de Oliveira

Por ejemplo, un pobre hombre que está necesitando pan; entra en una panadería y le habla al panadero: “¿quiere darme un pan?” La palabra dice: “estoy necesitando un pan, no tengo dinero para pagarle, ¿Ud. quiere dármelo?” Pero la mirada dice una serie de cosas a respecto del propio sujeto; lo que está sintiendo, cómo está sufriendo, como quien afirma: “Mire mi alma, vea la necesidad por la que estoy pasando, mire mi tristeza por esa causa, la humildad con la que se lo estoy pidiendo, y cuanta dureza habría de su parte en rechazarme. ¡Quiérame bien, porque lo estoy necesitando!”. Es lo que dice la mirada.

Por tanto, la mirada trae una cantidad de conocimientos por con naturalidad que acompañan a aquel simple pedido de pan, y son una justificación de ese pedido, y no serviría de nada la palabra, si por ejemplo, fuese dicha detrás de un biombo.

Es curioso, que cada actitud constituye una especie de obra prima de retórica, de la cual la persona no se da cuenta. Es algo confuso, pero es una obra prima: lo poco que el individuo puede dar en materia de retórica, lo presenta así, porque también la voz modula – un poco cantando – lo que los ojos dicen mirando. Y hay inflexiones de voz que dicen más que las meras palabras. Por ejemplo: “¿Ud. querría darme un poco de pan?” Hay mil modos de modular este pedido, de manera que sin que el sujeto lo note, eso sea dicho de tal forma que el tono de voz complete lo que la mirada dice, y que forma parte del lenguaje de la connaturalidad, no del lenguaje del sentido lógico de la palabra.

Dentro de eso, son elementos complementarios la posición del cuello sobre el tronco y la del tronco sobre las piernas. Y la culminación del poder convincente está en la actitud de las manos. Si pidiese con la mano pegada a la espalda, es casi insolente y el pedido se dirige hacia un rechazo.

La curvatura: quien pide, raramente lo hace con el tronco erguido. No levanta la cabeza, ni el cuerpo; se necesita ser un gran jugador para levantar las dos cosas y hacer un pedido. Hay una cierta lógica cuando el sujeto sabe decir: “Vea esta miseria; vea el clamor de la injusticia de que yo no tenga pan: ¡Démelo!”. Conforme las circunstancias, eso puede tener su valor de convicción.

Lo más interesante son las riquezas de la connaturalidad, por donde el hombre no percibe esto, y hace ese juego con mayor o menor éxito.

El Regionalismo Europeo:

Y aquí entra una cuestión compleja: ¿Cómo formar a las personas para eso? ¿Cuál es la medida, el punto exacto para tratar las cosas, a partir de las cuáles se consigue formar sin quitar la autenticidad de los que se está formando? Es decir, civilizar sin sustraer la autenticidad del pueblo a ser civilizado, educar sin hacer del individuo un autómata. Hay algo que estimula la aseitas1 y la orienta, según un movimiento que es de ella; el ideal es extrínseco a ella, pero el tropismo por donde se vuelve hacia el ideal es de ella.

Utilizando un ejemplo del reino vegetal, se trataría de estimular a la planta para tonificar su tropismo, más que a torcerla o estirarla en una determinada dirección. Es un problema muy delicado que incluso se aplica a los pueblos.

Doy un ejemplo: Antes de la Primera Guerra Mundial, ¿qué habría sido posible o conveniente decirle al mundo europeo, a respecto de la cuestión del regionalismo?

Si fijamos la atención en cómo era el mundo europeo de aquella época, en función del movimiento centrípeto nacional que venía tomando cuenta de aquellos Estados cada vez más centralizados, y del movimiento centrifugo regionalista de todas aquellas viejas regiones de Europa que estaban siendo trituradas, ¿qué sería posible decir para dar un golpe en ese centralismo e indicar el punto de equilibrio entre una cosa y otra?

Archiduque Alberto de Austria. Museo Quiñones de León. Vigo, España

Consideremos a un bretón. Según la idea que tengo, un bretón es un francés, pero de un tipo tal como no hay otro, y que debería ir engendrando notas cada vez más características. ¿Cuál es el punto ideal por donde el bretón es suficientemente francés para que haya una Francia verdadera, pero suficientemente bretón para ser un ciudadano de Bretaña?

¡Qué divagación agradable e interesante saldría si pudiésemos lanzar en aquél tiempo un mapa con todos los regionalismos, que son incontables! En España, por ejemplo, tómense las Vascongadas. Yo les garantizo que en las Vascongadas existen particularidades, singularidades, etc. sólo falta que hayan de barrio a barrio dentro de la misma ciudad. Y ¡cuántas diferencias hay entre un granadino y un bilbaíno! Eso se ocultó, de eso no se habló, la literatura no trató de eso; esas diferencias eran tenidas como deformidades que deberían ser rapadas y liquidadas, y sería necesario hacer de Castilla el “monstruo” que deglutió España entera. Así también lo fue Lisboa y toda Europa que estaba pasando por ese proceso. Con la guerra, naturalmente, eso se precipitó mucho más. Y qué cosa magnífica hubiera sido indicar el punto de equilibrio para que fuese la verdadera Europa; que eso que nace de la base continuase creciendo y floreciendo, según modelos locales, pero teniendo algo en común entre sí, que por supuesto competiría al país destilar. Y eso mismo que estoy diciendo es más didáctico que real, porque es demasiado arregladito y bonito para la sociedad orgánica. La sociedad orgánica es menos simple que eso; es más enmarañada, más mezclada que esa realidad que estoy pintando. Y allí está la vida.

Entonces, ¿cómo sería necesario tomar cada uno de esos pueblos, como un director de orquesta, toca aquí, allá, acullá, para que la sinfonía de los regionalismos auténticos se desprendiese de una Europa Verdadera? Es un problema muy bonito. Estaba imaginando, por ejemplo, un archiduque de Austria que escribiese un libro para justificar la monarquía dual, y restregase en la cara de Europa lo siguiente: “Nuestra monarquía es más diferenciada que sus países. Uds. dicen que somos unos tiranos porque aplastamos los países, no permitiendo que se separen los que están bajo nuestra hegemonía. Uds. impidieron los nacimientos; ¡son necrópolis de niños! Coordinar los adultos que supimos conservar libres es mucho más difícil que ser administrador de un cementerio de niños”.

La Esencia De La Amistad Es Metafísica y Sobrenatural:

Dr. Plinio durante una conferencia el 10/10/1992

En lo referente a la mirada, a los gestos, el hombre debe ser educado como esas naciones, en esa correlación entre un tema y otro. Y si un niño tuviese, por ejemplo, una institutriz que afirmase – la que yo tuve me lo dijo varias veces –: “Un hombre educado no gesticula con las manos, y por tanto, tú no eres educado, luego al menos, no digas que no te avisé”. Yo pensé en silencio: “Si no gesticulo, no soy yo mismo. Entonces, prefiero ser un mal educado antes que ser un bien educado pero que no soy enteramente yo mismo. Además, ella misma cuando se deja tomar por determinado tema, también gesticula. Y por lo tanto, esa ‘buena educación’ no sirve, sabré mover mis manos como yo quiero”. Mientras estoy diciendo eso, las muevo.

Tendría mucho miedo de escuelas que dijesen así: “tres palmetas2 en la mano por gesticular”. Entonces, paso todo el tiempo sin gesticular, pero me siento, irremediablemente como si fuese un piano en el que una nota se quebró. Ahí se ve la dificultad de educar.

En el Reino de María, todo eso tiene que nacer por efecto del Espíritu Santo. Bajo ese punto de vista, saber educar, es algo muy delicado.

Por lo tanto, la mirada, no puede ser considerada aisladamente de las otras formas de expresión, pues el cuerpo entero, a veces sin percibirlo, completa su retórica. Sin embargo, las otras expresiones realzan la mirada, pero ésta es el punto maestro por donde todas las cosas hablan. Es decir, todo el resto se ordena en función de la mirada.

Ahora bien, ¿cuál es la relación entre la mirada y la palabra hablada? En un hombre que canta, su laringe es un instrumento musical, pero la mirada es propiamente la partitura de aquello que es cantado. La m irada agrega a la palabra lo que la partitura adiciona a la escritura; no es solamente la mirada, pero la mirada lo es preponderantemente.

Yo encuentro una dificultad en convencer a los demás a este respecto, pero es una verdad que está en el fondo de la cabeza de todo el mundo. Lo que hay de curioso aquí, es lo siguiente: Los hombres, fueron hechos para quererse y amarse unos a otros, pero con un amor metafísico y sobrenatural, que es el único verdadero, mediante el cual, conociéndose profundamente las almas unas a las otras, sintiendo consonancia y armonía, se quieren porque desean cosas en torno a las cuales son consonantes. Es decir, el fondo de la amistad es metafísico y sobrenatural.

Puede haber amistad natural, pero cuando ella existe verdaderamente está construida en torno a principios metafísicos no expresados. Y, por ejemplo, la amistad entre dos individuos que fueron educados juntos, de hecho se explica principalmente porque hubo una consonancia entre ambos.

E involuntariamente, dos mercaderes que están tratando en el mercado, o un hombre en un banco que presenta un cheque y otro le entrega el dinero, por tanto una operación puramente mercantil, sin darse cuenta, cuando se miran, uno busca en la mirada del otro, aquello que se encuentra en todos.

Diafragma De La Máquina De Fotografía:

El punto de partida de toda nuestra sociología está en esto: cuando miramos así, cada uno de nosotros tiene un punto que es metafísico. El sujeto no sabe que es metafísico; a él se le presenta como un sentimiento del alma. Y, realmente, ese punto metafísico produce un cierto sentimiento de alma, pero por detrás de éste sentimiento hay una cosa metafísica en la que se siente un cierto aislamiento, porque toda alma padece por vivir aislada en este punto profundo, y pasa su existencia mirando a los otros y preguntando: “¿Ud. es así? ¿Ud. es quien yo buscaba?”

Es una cosa muy interesante observar dos personas que se ven por primera vez. ¡La vida, para quien sabe observarla, es interesantísima!

Será, por ejemplo, alguien que está atendiendo al público en una de nuestras sedes, y toca el timbre un integrante de la Asociación residente en otro país; los dos nunca se vieron. En la primera mirada ¿qué sucede? Siempre es una búsqueda.

A veces, también la hostilidad nace enseguida, porque hubo un rechazo. La hostilidad proviene del hecho de encontrar lo contrario, y a veces, sucede lo siguiente: el sujeto está particularmente desprevenido y con una esperanza subconsciente de que en el próximo toque de timbre va a encontrar una cosa más afable. Aparece un dinosaurio, y eso puede traducirse en un… “¿Así que usted?”

Pero esa búsqueda es así: hay una apertura análoga a la de un diafragma de máquina fotográfica que cierra y abre, según el sujeto mueve una pieza. En el ojo, la búsqueda es el diafragma que se abre.

Imaginemos un individuo que, al recibir la visita de otro, piensa: “Ese, para mí, forma parte del mundo del anonimato”, y pregunta:

– ¿Ud. qué desea?
El otro responde:
– Vine a cobrar una cuenta.
– Sí. ¿Ud. tiene el recibo?

¡Se acabó! La conversación comenzó con los dos diafragmas abiertos, como todas las conversaciones que inician y terminan tantas veces con los diafragmas cerrados.
En el fondo, todo aquello de lo que hablaba hace poco, la sinfonía de los gestos, del tono de las palabras, de la inclinación, etc., tiene como objetivo ese punto metafísico.
Así, para aquellos que deseamos que tengan con nosotros el diafragma cerrado, porque no hay intercambio posible, en toda nuestra actitud tomamos oposición. Y para aquellos en quienes buscamos alguna cosa, asumimos una actitud diferente.

Los Restos De La Inocencia:

“Vendedora de frutas”. Museo Provincial, Pontevedra, España.

Y no creo, por más increíble que sea en pleno siglo XX, en el puro interés. Las personas pueden de hecho tratarse según un objetivo, pero esa búsqueda, en el fondo, condiciona – si bien no siempre de un modo decisivo – el trato humano de comienzo a fin.

Incluso un egoísta no tiene en vista solo el mero interés. Decidió entregar su vida a un interés, pero en el fondo de su alma tiene enmarañada, sufrida algo a la manera de una zona del alma que recibió un golpe y está comenzando a quedar infectada, gangrenada, el dolor de aquello que querría haber sido y no fue, que deseaba haber hecho y no hizo, y una cierta búsqueda de alguien que sea consonante con él, con lo que él querría haber sido.

El sujeto puede, por el más vil de los movimientos, tomar a una persona con quien él es enteramente consonante y darle un puntapié y decirle: “Si me hago su amigo, dejaré de ser un hombre de interés como yo quiero. Ud. para mí es una tentación. Voy a despedazarte.” Él no da ese puntapié a lo tonto, en vano, porque le acaba doliendo a él.

Y un individuo que orienta toda su vida de acuerdo a sus intereses, y que puede llegar a ser un banquero ideal, de repente hace una locura; es la explosión de aquella zona maltratada, esclavizada y ultrajada del alma, que muchas veces no es el lado malo, la que se subleva, es el lado bueno que sufre; son los restos de inocencia.

(Extraído de conferencia del 5/6/1986)

1) Aseitas: del latín (ens a se). Término usado por la Filosofía escolástica significando el atributo divino fundamental que consiste en existir por Sí mismo (y que posee en sí mismo el principio de su existencia). El Dr. Plinio lo utiliza aquí en sentido analógico, significando características propias de cada pueblo relacionadas con su vocación.

2) Palmeta: instrumento que se usaba en las escuelas para golpear como castigo en la mano de los niños.

13Ago/19

La Asunción

Triunfante Como La Aurora Se Elevó a Los Cielos La Virgen María

A fiesta de la Asunción, que se conmemora el día 15 de agosto, nos convida a meditar sobre a gloria inefable de la Virgen María, al Paraíso de Dios.

Pedro Morazzani Arráiz, EP

Cuanto el hombre se ahonda más en el conocimiento de Dios, más comprende que no conseguirá abarcarlo, tales son las grandezas y los misterios con los cuales se depara.

El Creador, que establece las reglas, se complace en crear magníficas excepciones.

Tres criaturas no podrían ser creadas en grado más excelente, nos enseña la Teología. La primera de ellas es Jesucristo, Hombre Dios: imposible ser más perfecto, nada tendríamos para aumentarle. La segunda, María: “casi divina”, es la expresión utilizada por varios teólogos para referirse a la Madre del Redentor. Y, por fin, la visión beatífica, el Cielo: el premio reservado a los justos no podría ser mejor ni mayor. ¡Es el propio Dios que se da a los Bienaventurados!

¿Por qué murió la Madre de la Vida?

En María Santísima está la plenitud de gracias y de perfecciones posibles a una mera creatura. Según la bella expresión de San Antonino, “Deus reunió todas las aguas y la llamó mar, reunió todas las sus gracias y las llamó María”. Desde toda la eternidad, el decreto divino establecía el singularísimo privilegio de que la Virgen Santísima haya sido concebida libre da mancha original.

Este privilegio que es proprio de Aquella que engendraría en su seno el proprio Dios.

Transcurrida su vida en esta tierra, ¿qué sucedería con nuestra Madre?
Ella, que había dado a luz, alimentado y protegido al Niño Dios, y recibido en sus brazos virginales el cuerpo dilacerado de su Hijo y Redentor, estaba lista para exhalar el último suspiro.

¿Cómo podría pasar por el trance de la muerte aquella Virgen Inmaculada, nunca tocada por la más leve sombra de cualquier falta?

Sin embargo, como el suave declinar del sol en un magnífico atardecer, la Madre de la Vida rendía su alma. ¿Por qué moría María? Habiendo Ella participado de todos los dolores de la Pasión de Jesús, no quiso dejar de pasar por la muerte, para imitar en todo su Dios y Señor.

¿De qué murió María?
Perfectísima era la naturaleza de la Virgen María. En efecto, afirma Tertuliano que “se Dios empleó tanto cuidado al formar el cuerpo de Adán, por la razón de su pensamiento volar hasta Cristo, que debería nascer de él, ¿cuánto mayor cuidado no habrá tenido al formar el cuerpo de María, de la cual debía nascer, no de modo remoto y mediato, sino de modo próximo e inmediato, el Verbo Encarnado?” (1)

Además, escribió Santo Antonino, “la nobleza del cuerpo aumenta y se intensifica en proporción con la mayor nobleza del alma, con la cual está unido y por la cual es informado. Y é racional, pues la materia y la forma son proporcionadas una a la otra. Siendo, por tanto, que el alma de la Virgen fue la más noble, después de la del Redentor, es lógico concluirse que también su cuerpo fue el más noble, después del de su Hijo” (2).

Al alma santísima de María, concebida sin pecado original y llena de gracia desde el primer instante de su existencia, concernía, por tanto, un organismo humano perfectísimo, sin el menor desequilibrio.

En consecuencia de su virginal naturaleza, Nuestra Señora fue inmune a cualquier enfermedad, y jamás estuvo sujeta al quebranto natural del cuerpo causado por la edad.

¿De qué murió, pues, la Madre de Dios?
El término de la existencia terrena de María se debió a la “fuerza del divino amor y al vehemente deseo de contemplación de las cosas celestiales, que consumían su corazón” (3).

¡La Santísima Virgen murió de amor!

Sano Francisco de Sales asía describe ese sublime acontecimiento:

“¡Cuán activo y poderoso (…) es el amor divino! Nada de extraño si os digo que Nuestra Señora de él murió, pues, llevando siempre en su corazón las llagas del Hijo, las padecía sin consumirse, pero finalmente murió por el ímpetu del dolor. Sufría sin morir, entretanto, por fin, murió sin sufrir.

“¡Oh, pasión de amor! ¡Oh, amor de pasión! Si su Hijo estaba en el Cielo su corazón ya no estaba en Ella. Estaba en aquel cuerpo que amaba tanto, hueso de sus huesos, carne de su carne, y al Cielo volaba aquella águila santa. Su corazón, su alma, su vida, todo estaba en el Cielo: ¿por qué había de quedarse aquí en la tierra?

“Finalmente, después de tantos vuelos espirituales, tantos arrebatos y tantos éxtasis, aquel castillo santo de pureza y humildad se rindió al último asalto del amor, después de haber resistido a tantos. El amor la venció, y consigo llevó su beatísima alma” (4).

Esa muerte de María, suave y bendita como un lindo atardecer, la Iglesia designa por el sugestivo nombre de “dormición”, para significar que su cuerpo no sufrió la corrupción.

Llena de gracia y llena de gloria.

¿Cuánto duró la permanencia del purísimo cuerpo de María en el sepulcro?

No lo sabemos. Pero, según la tradición, muy poco tiempo estuvo el alma separada de su cuerpo. Y, en la Constitución Apostólica Munificentissimus Deus, afirma el Papa Pio XII: “Por un privilegio enteramente singular, Ella venció el pecado con su Concepción Inmaculada; y por ese motivo no fue sujeta a la ley de permanecer en la corrupción del sepulcro, ni tuvo que esperar la redención del cuerpo hasta el fin de los tiempos”.

Así, resplandeciente de gloria, el alma santísima de Nuestra Señora reasumió su virginal cuerpo, volviéndolo completamente espiritualizado, luminoso, sutil, ágil e impasible.

Y María — que quiere decir “Señora de Luz” — se elevó en cuerpo y alma al Cielo, en cuanto las incontables legiones de las milicias celestes exclamaban maravilladas al contemplar su Soberana cruzando los umbrales eternos:

“¿Quién es esta que surge triunfante como la aurora, esplendorosa y bella como la luna, refulgente e invencible como un sol que sube en el firmamento y terrible como un ejército en orden de batalla?” (5).


Y se oyó una gran voz que decía:

“E aquí el tabernáculo de Dios” (Ap. 21, 3).

La Hija bien amada del Padre, la Madre virginal del Verbo, la Esposa purísima del Espíritu Santo fue coronada, entonces, por las Tres Divinas Personas para reinar en el universo, por los siglos de los siglos, “a la derecha del Rey” (Sl 44, 10).

El dogma.

La verdad de esta glorificación única y completa de la Santísima Virgen fue definida solemnemente como dogma de Fe por el Papa Pío XII, en el día 1º de noviembre de 1950, con estas bellas palabras:

“Después de haber dirigido a Dios repetidas súplicas, y de haber invocado la luz del Espíritu de la verdad, para la gloria de Dios omnipotente que a la Virgen María concedió su especial benevolencia, para honra de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y triunfador del pecado y de la muerte, para aumento de la gloria de su augusta Madre y para gozo y júbilo de toda la Iglesia, con la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo, de los Bienaventurados Apóstoles San Pedro y San Pablo y con la Nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos que: La Inmaculada Madre de Dios, la siempre virgen María, terminado el curso de la vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial”.

1) De resurrectione carnis, c. VII.
2) Cfr. Gabriel Roschini, Instrucciones Maríanas, Ed. Paulinas, São Paulo, p. 202.
3) D. Alastruey, Tratado de la Virgen Santísima, p. 414.
4) São Francisco de Sales, Obras Selectas, B.A.C., p. 480.
5) Cfr. Cant. 6,10.

 

 

12Ago/19

Los 80 Años De Monseñor João Scognamiglio Clá Dias

Los 80 Años De Monseñor João Scognamiglio Clá Dias

El 15 de agosto de 2019, Monseñor João Scognamiglio Clá Dias, fundador de los Heraldos del Evangelio, cumple 80 años. Cuando se llega a esa edad, no se puede evitar lanzar una mirada examinadora hacia el pasado: ¿qué frutos tendrá una existencia tan larga?

Decía el profesor Plinio Corrêa de Oliveira, maestro e inspirador de Mons. João, que en la vida del hombre virtuoso hay que sumar las edades, y no restarlas.

Esto significa que, cuando uno pasa de una etapa a otra de la vida, debe conservar el tesoro que acumuló en la fase anterior. Así, cuando se deja la infancia y se entra en la adolescencia, uno tiene el deber de preservar en su alma el precioso tesoro de la inocencia y conservarlo hasta el final de la vida.

A la inocencia hay que añadir el arrojo y la generosidad de la juventud. Nada de lo que ha quedado atrás se pierde, sino que se suma.

En la longevidad del hombre pleno, que ha gastado su vida por un gran ideal, puede ser que el cuerpo se haya debilitado, pero el alma seguirá más fuerte que nunca, enriquecida por las virtudes y los dones adquiridos en cada etapa. Templada por el sufrimiento, siempre estará dispuesta a nuevas audacias, uniendo
la sabiduría del anciano con la fuerza del joven.

Desde esta perspectiva, la vida de Mons. João se entiende mejor, así como la obra que llevó a cabo al fundar los Heraldos del Evangelio y la familia de instituciones que de ahí surgieron: entre ellas, las más importantes son, sin duda alguna, el ramo sacerdotal denominado Sociedad de Vida Apostólica Virgo Flos Carmeli, y la Sociedad Femenina de Vida Apostólica Regina Virginum.

Monseñor João es un hombre completo y universal, sensible a la acción del Espíritu Santo, que centró su apostolado en los jóvenes, sin olvidar ninguna otra realidad social o eclesial.

Después de haber completado 80 años de vida, ¿cómo sintetizar, en pocas líneas, lo que hizo y, sobre todo, ¿quién es él?

«Sois carta de Cristo» (2Cor 3, 3), nos enseña San Pablo. Parafraseando al Doctor de los Gentiles, se puede decir que Monseñor João es una partitura de Dios, compuesta por el Espíritu Santo y enriquecida por la dulzura de la Virgen María, de la que es un gran devoto.

Hablar de partitura trae a la mente armonía, y la armonía es una buena puerta de entrada para comprender quién es y qué hizo él.

Músico consumado, fundó coros y orquestas y fue el inspirador de otros muchos en todo el mundo. Su talento no es menos brillante como director de almas, como lo demuestra su acción en uno de los momentos más difíciles de su vida…

A finales de la década de 1990, durante la división interna de la TFP —Tradición, Familia, Propiedad—, después de la muerte del profesor Plinio Corrêa de Oliveira, supo armonizar cientos de almas y llevarlas magistralmente a unirse aún más íntimamente con la Santa Iglesia de Cristo.

Mons. João con el Doctor Plinio Corrêa de Oliveira.

Esto no pasó desapercibido para la Sede de Pedro, que en los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI concedió la aprobación pontificia para las tres Obras nacidas de su corazón: los Heraldos del Evangelio, la Sociedad Clerical Virgo Flos Carmeli y la
Sociedad Femenina de Vida Apostólica Regina
Virginum.

También fue galardonado por Benedicto XVI con el título de canónigo honorario de la Basílica Papal de Santa María la Mayor, en Roma, y de Protonotario Apostólico, además de la Medalla Pro Ecclesia et Ponti5ce.

El genio artístico de Monseñor João puede incluso comprobarse en las dos basílicas localizadas en la región del Gran São Paulo, cuyos estilos inspiró y guió hasta en los más pequeños detalles, y en más de una docena de edificios e iglesias repartidas en varios países.

Doctor en Teología y Derecho Canónico, su legado intelectual especulativo y práctico puede conocerse por los libros y artículos publicados, por las revistas que creó, sin olvidar los numerosos centros de enseñanza primaria y secundaria, además de un Instituto Superior de Ciencias Religiosas, un Instituto Filosófico y otro Teológico.

Monseñor Jõao es el intérprete más autorizado y del pensamiento de aquel insigne pensador y líder católico, como lo demuestran las páginas de los cinco volúmenes de la colección El don de la sabiduría en la mente, vida y obra de Plinio Corrêa de Oliveira.

Escribió la biografía de la madre de su inspirador, Doña Lucilia, en cuyo prefacio el teólogo dominico Fray Antonio Royo Marín, sin pretensión de adelantarse al juicio de la
Iglesia, afirmó «que puede parangonarse con las mejores “Vidas de Santos”».


Doña Lucilia.

Su ardiente devoción a la Virgen «se respira»
en los libros y artículos que escribió sobre Ella, sin oscurecer la sólida Cristología de su colección Lo inédito sobre los Evangelios, de siete volúmenes.

Evangelizador carismático, predicador ardiente, supo atraer a los jóvenes al servicio de la Santa Iglesia, sin descuidar la santificación de la sociedad temporal mediante la creación del sector de los Cooperadores de los Heraldos del Evangelio.

Su deseo de conquistar el mundo para Cristo y su Iglesia le llevó a crear la Caballería de María y otros grupos misioneros que van por todas partes anunciando y propagando el Evangelio del Reino.

Atento a los más necesitados, ha alentado la creación del Fondo Misericordia, uniendo esfuerzos con los héroes de la caridad cristiana, para dar alimento y bebida, para visitar a los enfermos y encarcelados, para vestir a los desnudos y acoger a los desamparados.

Tantas obras sólo nacen del corazón de aquellos que rezan y saben sufrir. Gracias a su espíritu de oración, Monseñor João estableció capillas para la adoración perpetua del Santísimo Sacramento.

Es allí donde obtiene la fuerza para poder llevar con resignación y esperanza cristiana los sufrimientos y las cruces que la Divina Providencia le envía, y que ofrece con alegría por la expansión de este apostolado por todo el mundo.

¿Qué más se podría decir?

El espíritu disciplinado y fuerte de un caballero cristiano vive en armoniosa consonancia con un corazón paterno y afable. En cierta ocasión, Mons. João se dirigió a un joven diácono que poco le faltaba para ordenarse sacerdote, y le recordó un episodio de la vida de Don Bosco, cuando el santo fundador cogió un pañuelo, lo apretó y le dijo al joven Miguel Rúa, poco antes de su ordenación, que así de dócil era como lo quería en sus manos.

Pero conociendo las debilidades de los hijos que la Providencia le contó, Monseñor optaba por algo diferente: primero planchar el pañuelo arrugado, luego doblarlo, perfumarlo y, finalmente, decir al joven ordenando: «¡Así es como lo quiero en manos de la Virgen!».

Monseñor João también experimentó el cumplimiento de las misteriosas palabras del Evangelio: «Seréis odiados por todos a causa de mi nombre» (Mt 10, 22), pero gracias a su unión con el Señor Jesús, siempre supo perdonar de corazón: «El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo» (Col 3,
13).

Por último, surge una pregunta: ¿Cómo es posible hacer tanto en tan poco tiempo?

El secreto de una vida fecunda está en la oración, en el sufrimiento y en la vida interior. Por eso, se puede decir que Monseñor João, a los 80 años, ha alcanzado un punto
culminante al vivir la suma de las edades que le permite tener la actividad de un joven sumada a la prudencia y sabiduría de un varón que ha llegado a una gran edad, dones que, como fundador, transmite a toda su obra.

Esto explica el crecimiento de los Heraldos del Evangelio.

Pero ¿qué puede venir todavía por delante?

Con la protección y el amparo de la Santísima Virgen, y a pesar de tantos obstáculos a lo largo del camino, todo puede esperarse, todo puede emprenderse audazmente, nada debe ser temido, excepto el pecado. La Virgen Santísima llevará a buen puerto esta obra que nació de sus manos virginales.

Por lo demás, sin que sea una precipitación o temeridad, puede decirse: Monseñor João está empezando…
P. Alex Brito, EP

16Jul/19

EL MAS FAMOSO DE LOS NAUFRAGIOS

El Más Famoso De Los Naufragios

P. Fernando Néstor Gioia Otero, EP

Habiendo transcurrido 107 años de la tragedia, el naufragio del Titanic pone en evidencia un peligroso estado de espíritu frecuente también en nuestros días: juzgar “insumergibles” las obras de los hombres.

        En la madrugada del 14 al 15 de abril de 1912 hacía su viaje inaugural el mayor y más lujoso de los transatlánticos construidos hasta entonces. Con unos 270 metros de largo (eslora) y 30 de ancho (manga), llevaba a bordo a cerca de 2200 personas, entre pasajeros y tripulación. Sin embargo, nunca llegó a alcanzar su destino. El choque contra un enorme iceberg hizo que se hundiera en menos de tres horas. Se calcula que hubo más de 1500 muertos.

        El naufragio del Titanic acabó siendo el más famoso de la Historia. Libros, filmes y canciones recordaron ese trágico acontecimiento, al mismo tiempo triste y lleno de enseñanzas. Museos y exposiciones presentan a los visitantes objetos recuperados después de 1985, cuando fue localizado a casi 4000 metros de profundidad. Un largometraje basado en su historia obtuvo uno de los mayores éxitos de taquilla de todos los tiempos.

        Ya han transcurrido 105 años, pero la gran catástrofe no ha caído en el olvido, y el recuerdo de lo sucedido proporciona valiosas lecciones con respecto al estado de espíritu frecuente en nuestros días: juzgar “inhundible” lo que, más tarde, termina hundiéndose.

        Rememoremos, con ese propósito, algunos aspectos de dicha tragedia.
 
¿Era Realmente Un Barco Insumergible?

        Cuando el Titanic realizó su viaje inaugural, Europa vivía una época de despreocupación, placer y alegría. Al tratarse de tan prestigiosa embarcación, entre los pasajeros de primera clase se encontraban miembros de la nobleza, artistas de varios países y riquísimos empresarios. En los camarotes, salones y restaurantes, tenían a su disposición todo lo que podía haber de más suntuoso. El barco contaba también con salas de juego, baños turcos, gimnasio e incluso una pista de squash.

        ¿Habría sido dado al imponente transatlántico el blasfemo lema de Ni Dios lo hunde? La mayoría de los historiadores lo niega, no falta quien lo afirme, pero, como se verá más adelante, todo ocurrió como si fuera considerado de hecho insumergible.

        El mismo día de la colisión con el iceberg estaba previsto llevar a cabo un simulacro de emergencia, pero fue cancelado, tal vez por el optimismo del capitán. El incendio de uno de los depósitos de carbón, que empezó antes de la salida de Southampton, no parece que preocupara excesivamente a los tripulantes, y los mensajes de alerta sobre el peligroso estado del mar que comenzaron a llegar a partir del día 12 no lograron influenciar en la navegación.
 
Ignorados Todos Los Mensajes De Alerta.

        En el atardecer del día 14 el cielo estaba sereno y el mar tranquilo. La orquesta tocaba en una atmósfera de fiesta y despreocupación. El más completo optimismo reinaba en el Café Parisino y en los demás ambientes del gigantesco buque.

        Mientras tanto, el Californian, que navegaba en las proximidades del Titanic, telegrafiaba nuevas señales de alerta: “icebergs en el mar”. Nadie le dio importancia. Más tarde otro barco advertía: “bloques de hielo desplazándose”. El oficial de turno transmitió el mensaje al comandante, el cual se lo llevó al director de la empresa de navegación, que andaba paseando con dos damas por la cubierta, pero cuando recibió el aviso siguió su camino.

        A la hora de la cena, los restaurantes estaban repletos. Entretanto llegaron tres mensajes más que avisaban de la proximidad de grandes icebergs. A las 22 h el capitán se retiró para iniciar el tranquilo sueño de quien considera imposible que su barco se pudiera hundir. Poco a poco los pasajeros se fueron recogiendo y las luces de salones y camarotes, apagándose. Mientras, los bloques de hielo se iban acercando.

A las 23:40 h el vigía de la cofa vio delante del barco al fatal iceberg e hizo sonar las alarmas. El oficial de turno dio las órdenes necesarias para evitar la colisión, pero… ya era demasiado tarde. El choque produjo un agujero de 90 metros en la parte derecha de la embarcación, por donde entraba agua en cantidades incontrolables. El Titanic se detuvo bruscamente. Mientras varios tripulantes percibían que la herida era mortal numerosos pasajeros, unos jugando, otros fumando, sintieron el golpe y vieron la inmensa masa de hielo, pero continuaron tranquilos.
 
¡El Titanic No Puede Hundirse!

        Algunos pasajeros salieron de sus camarotes curiosos por saber qué estaba pasando, varios ya con los pies mojados. Aún así, no se estaban dando cuenta de que el barco se hundía. ¿Por qué? Sencillamente porque… el Titanic era inhundible. Después de todo, ¿cómo iba a sufrir un naufragio un barco de aquel porte, en una noche calma y hermosa como aquella? Esa era la mentalidad de los pasajeros, reflejo de la mentalidad de la época.1

        Cuando la gravedad de los daños se hizo evidente, los telegrafistas empezaron a enviar llamadas de socorro, en tanto la tripulación preparaba los botes salvavidas. Los pasajeros no sabían cómo actuar en una emergencia de ese tipo. Se diría que esas barcas habían sido colocadas sólo a efectos decorativos…

        Cuando el buque comenzó a inclinarse, algunos pasajeros entraron en pánico, otros seguían divirtiéndose. La orquesta se trasladó a la cubierta, donde los acordes de su música se mezclaban con los gritos de las órdenes de que la gente entrara en los botes de salvamento.

        La mayoría de éstos se alejaba sin completar su capacidad. Uno que tenía espacio para sesenta y cinco personas sólo llevaba a veintiocho. A pesar de las evidencias en contrario, en la mente de muchos se mantenía fija una idea: el Titanic no puede hundirse.
 
Habían Construido Su Casa Sobre Arena.

        A la 1:20 h del día 15, el pánico se había extendido. El agua continuaba subiendo, pero la orquesta no dejaba de tocar. Poco después de las 2 h los hombres empezaron a lanzarse al mar, tomados por la desesperación. Veinte minutos más tarde, el mayor transatlántico del mundo desaparecía en el océano.

        Algunos centenares de pasajeros y tripulantes perecieron sepultados en el interior del casco; otros fallecieron por hipotermia en las heladas aguas del Atlántico, a unos grados bajo cero. Únicamente setecientas personas, menos de la tercera parte de los que iban a bordo, lograron salvar su vida.

        El optimismo y el espíritu laicista de la Belle Époque los había embaucado. La confianza de aquellas personas estaba depositada en la fuerza y la pericia de los técnicos. Sus oídos se habían cerrado a la virtud de la prudencia. Quisieron dejar a un lado a Aquel que mide el mar con el cuenco de sus manos y a palmos el cielo (cf. Is 40, 12). En suma, fueron insensatas, construyeron su casa sobre arena (cf. Mt 7, 26).

        A los 107 años del naufragio del Titanic, no seamos como aquella gente. Tengamos una actitud diametralmente opuesta, de vigilancia, humildad y prudencia. Oigamos la Palabra de Dios, procuremos ponerla en práctica y así, por muy fuertes que sean las lluvias y los vientos, nuestra casa no se derrumbará. Estará edificada sobre la roca (cf. Mt 7, 24-25).

        1 – El sitio historyonthenet.com posee un interesante artículo dedicado a mostrar que en 1912 el común de las personas creía realmente que el Titanic era inhundible. Y, según el The New York Times del 16 de abril de 1912, el vicepresidente de la White Star Line, Philip A. S. Franklin, participaba de esa creencia. Al día siguiente del naufragio, declaró: “Pensaba que era insumergible. Y me he basado en la opinión del mejor asesoramiento de expertos. No entiendo qué pasó”.

13Jul/19

EL ESCAPULARIO DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN

El Escapulario de Nuestra Señora del Carmen
– Antonio Queiroz, Redacción Gaudium Press –

De entre todos los “negocios” de los cuales nos ocupamos en esta vida, hay uno de tan gran importancia que debe ser tratado con absoluta prioridad, bajo pena de fracasar en todos los otros: ¡nuestra salvación eterna!

Cierto día, un reportero amigo resolvió hacer en varias ciudades una encuesta sobre este asunto. Recorriendo las calles, preguntaba a los transeúntes: “¿Usted quiere ir al Cielo o al Infierno?” Impactadas, las personas respondían, casi sin reflexionar: “¡Claro que quiero ir al Cielo!” Y seguían adelante… A algunos, nuestro reportero conseguía retener por un instante más y hacer la segunda pregunta: “¿Cuáles son los medios que usted emplea para alcanzar tan gran felicidad?”

Resultado de la encuesta: 100% quieren ir al Cielo. Sin embargo, ¡menos de 1% se preocupa sobre cómo hacer para llegar allá!

Son abundantes esos medios. Vamos aquí indicar uno de los más eficaces, que la Madre de Misericordia pone a disposición de todos, sin ninguna excepción. Quien se juzgue indigno, por ser gran pecador, recuerde lo que dijo Jesús: “Yo no vine a llamar a los justos, sino a los pecadores” (Lc 5, 32).

Se trata del uso del Escapulario del Carmen, recomendado por varios Papas y Santos. Unode estos, San Claudio de La Colombière, afirma: “No basta decir que el Escapulario es una señal de salvación. Yo sustento que no hay otro que haga tan segura nuestra predestinación”.

Los Grandes Privilegios del Escapulario.

En el momento en que la Orden del Carmen se veía amenazada de extinción, Nuestra Señora aparece a San Simón Stock y le entrega el escapulario, vestimenta de sus siervos, rico en privilegios espirituales y promesas de florecimiento de la Orden fundada por Santo Elías.

 

 

 

El día 16 de julio de 1251, San Simón Stock suplicaba a Nuestra Señora ayuda para resolver un problema de la Orden Carmelita, de la cual era el Prior General. Mientras rezaba, la Virgen se le apareció, trayendo el Escapulario en sus manos, y dijo estas confortadoras palabras: “Hijo dilectísimo, recibe el Escapulario de tu Orden, señal especial de mi amistad fraterna, privilegio para ti y todos los carmelitas. Aquellos que mueran con este Escapulario no padecerán el fuego del Infierno. Es señal de salvación, amparo y protección en los peligros y alianza de paz para siempre”. La Iglesia asumió el Escapulario e hizo de él una de las devociones más difundidas entre el pueblo de Dios.

En nuestra época de supersticiones, no es superfluo aclarar que el Escapulario está lejos de ser una señal “mágica” de salvación. No es una especie de amuleto cuyo uso nos dispensa de las exigencias de la vida cristiana. No basta, por tanto, cargarlo al cuello y decir: “¡Estoy salvado!”

Es verdad que Nuestra Señora no puso ninguna condición al hacer su promesa. Simplemente afirma: “Quien muera con el Escapulario no padecerá el fuego del infierno”. No obstante, para beneficiarse de este privilegio, es preciso usar el Escapulario con recta intención. En este caso, si en la hora de la muerte la persona está en estado de pecado, Nuestra Señora providenciará, de alguna forma, que ella se arrepienta y reciba los sacramentos. ¡Y en esto la misericordia de la Madre de Dios se muestra verdaderamente insondable!.

Muchos Ejemplos Certifican de Modo Elocuente esta Verdad.

Una mujer muere aplastada, pero es asistida por un obispo:
Viajando en automóvil en compañía de un obispo, el autor de este artículo vio a una mujer entrar distraída en la carretera y ser aplastada por un enorme camión cuyo chofer no tuvo tiempo de frenar. El obispo mandó parar el automóvil, descendió rápidamente, dio la absolución sacramental y administró la unción de los enfermos a la mujer agonizante. Después comentó conmovido: “Ella estaba con el Escapulario del Carmen. Seguramente fue Nuestra Señora quien providenció que un obispo estuviese pasando por aquí, ¡justo en este momento!”

Privilegio Sabatino.

Un caso diferente -narrado por Mons. Marcos Barbosa en la obra “El Escapulario de Nuestra Señora del Carmen”- pasó en Inglaterra. En la hora de la muerte, un caballero conocido por su gran impiedad, en vez de pedir a Dios perdón de sus pecados, blasfemaba diciendo: “¡Quiero el infierno y el diablo!” Los presentes, horrorizados, llamaron a San Simón Stock, el cual tomó el Escapulario y lo extendió sobre el blasfemador. Inmediatamente éste se arrepintió y pidió los sacramentos. Según antigua y piadosa tradición, la Santísima Virgen, apareciendo al Papa Juan XXII, prometió librar del Purgatorio, en el primer sábado después de la muerte, a todos los que porten devotamente el Escapulario. Este es el llamado “privilegio sabatino”. Para beneficiarse de él es preciso mantener la castidad según el propio estado, recitar el Pequeño Oficio de la Inmaculada o rezar un rosario todos los días.

Y más: cada vez que el devoto bese el Escapulario con piedad, haciendo un pedido a la Santísima Virgen, recibe una indulgencia parcial, esto es, la remisión de una parte de las penas que debía cumplir en el Purgatorio.

Quien usa el Escapulario puede beneficiarse también de indulgencia plenaria (remisión de todas las penas del Purgatorio) en el día en que lo recibe, en la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, 16 de julio; de Santo Elías, 20 de julio; Santa Teresita, 1º de octubre; de los santos carmelitas, 14 de noviembre; San Juan de la Cruz, 14 de diciembre; San Simón Stock, 16 de mayo.

Protección en los Peligros de la Vida Cotidiana.

Nuestra Señora, la mejor de todas las madres, quiere para sus devotos hijos no solamente los beneficios espirituales, sino también los temporales. Así, quien porta su Escapulario recibe de Ella una protección especial en los peligros de la vida cotidiana.

Son innumerables los ejemplos de ese desvelo de la Virgen Madre por sus hijos. Mons. Marcos Barbosa, en la obra mencionada arriba, narra dos bien interesantes.

En Santo André, Brasil, una niña de 5 años cayó dentro de un pozo de 20 metros de profundidad. Una hora después, fue encontrada flotando sobre el agua, con el Escapulario en el cuello. La familia, naturalmente, atribuyó el hecho a la protección de la Madre del Carmelo.

En San Pablo, un joven de 15 años, al atravesar en bicicleta una vía férrea, fue golpeado por el tren. Pasado todo el tren, él se levantó ileso y, besando conmovido su Escapulario, exclamaba: “Solo tuve tiempo de gritar: ‘¡Nuestra Señora del Carmen!’ ¡Fue el escapulario de Ella que me salvó!”

Señal de alianza con Nuestra Señora.

El Escapulario es una señal de alianza con Nuestra Señora, y expresa nuestra consagración a Ella. Su uso es un poderoso medio de enfervorizar a los que viven en estado de gracia y de convertir los pecadores.

Dios no deja sin recompensa ningún beneficio hecho a una persona necesitada, incluso un simple pedazo de pan dado a un indigente. Imagine, pues, ¡cómo Él recompensará a quien ayude en la salvación de un alma!.

Sea, por tanto, usted también, ¡un ardoroso propagador del santo Escapulario! Nuestra Señora le retribuirá con toda especie de gracias y favores ya en esta tierra; y más todavía en el Cielo.

Cómo recibir y usar el Escapulario.

1 – Cualquier padre tiene poder para bendecir e imponer en la persona el Escapulario.

2 – Esa bendición e imposición valen para toda la vida, por tanto, basta recibirlo una vez.

3 – Cuando el Escapulario se desgaste, basta substituirlo por uno nuevo.

4 – Incluso cuando alguien tiene la infelicidad de dejar de usarlo durante algún tiempo, puede simplemente retomar su uso, no es necesaria otra bendición.

5 – Una vez recibido, él debe ser usado siempre, de preferencia en el cuello, en todas las ocasiones, incluso cuando la persona duerme.

6 – En casos de necesidad extrema, como enfermos en hospitales, si el Escapulario le es retirado, el fiel no pierde los beneficios de la promesa de Nuestra Señora.

7 – En casos de peligro de muerte, hasta un laico puede imponer el Escapulario. Basta recitar una oración a Nuestra Señora y colocar en la persona un escapulario ya bendecido por algún sacerdote.

8 – El Papa San Pío X autorizó substituir el Escapulario por una medalla que tenga de un lado el Sagrado Corazón de Jesús y del otro una imagen de Nuestra Señora. Pero la recepción debe ser hecha con el escapulario de tejido.

Oración a Nuestra Señora del Carmen.

Oh Virgen del Carmen y madre amorosa de todos los fieles, pero especialmente de los que visten vuestro sagrado Escapulario, en cuyo número tengo la dicha de ser incluido, interceded por mí ante el trono del Altísimo. Obtén que, después de una vida verdaderamente cristiana, expire revestido de este santo hábito, líbrame del fuego del infierno, y conforme prometiste, merezca salir cuanto antes, por vuestra intercesión poderosa, de las llamas del Purgatorio.

Oh Virgen dulcísima, dijisteis que el Escapulario es la defensa en los peligros, señal de vuestro entrañado amor y lazo de alianza sempiterna entre Vos y vuestros hijos. Haced, pues, Madre amorosísima, que él me una perpetuamente a Vos y libre para siempre mi alma del pecado.

En prueba de mi reconocimiento y fidelidad, me ofrezco todo a Vos consagrándote en este día mis ojos, mis oídos, mi boca, mi corazón y todo mi ser. Y porque os pertenezco enteramente, guardadme y defendedme como hijo y servidor vuestro. Amén.

05Jul/19

Misión Mariana En El Cibao (La Vega – Santiago)

Los jóvenes aspirantes a Heraldos del Evangelio acompañaron con mucho entusiasmo la Misión Mariana, visitando numerosos hogares, comunidades, y campitos en diversas ciudades del Cibao, especialmente en La Vega y Santiago.

Esta Misión contó con el valioso apoyo de familias que con mucho fervor acogieron durante esos días a los jóvenes Misioneros quienes atendiendo al llamado de Nuestro Señor ” Id al mundo entero y proclamad el Evangelio” (Mc.16, 15-18) lo hicieron a través del medio que el Salvador dispuso para venir al mundo: Por medio del Inmaculado Corazón de María, su Primera Discípula.

 

27Jun/19

EL GÓTICO y EL CIELO EMPÍREO

         

          Es imposible, en esta tierra de exilio, imaginar las maravillas del Cielo empíreo, reservadas por Dios como premio para los hombres. Porque como dice San Pablo: “Cosas que los ojos no vieron, ni los oídos oyeron, ni el corazón humano imaginó, tales son los bienes que Dios tiene preparados para aquellos que lo aman” (I Cor, 2, 9).

          Sin embargo, algunos santos tuvieron el privilegio de entrever sobrenaturalmente el lugar de felicidad donde se gozan todas las alegrías, tanto espirituales como materiales. San Juan Evangelista, arrebatado por una visión profética, describe en el Apocalipsis esa Jerusalén celeste, con sus cimientos de zafiro y esmeralda, sus paredes y pavimentos de jade y topacio, las puertas de diamantes y perlas y sus columnas de cristal con incrustaciones en oro puro (cf. Ap, 21).

          San Juan Bosco, que visitó el Cielo empíreo en uno de sus místicos “sueños”, así lo presenta a sus jóvenes adultos: “Las columnas de aquellas casas parecían de oro, diamante y cristal, de modo que producían una agradable impresión, saciaban la vista e infundían un gozo extraordinario. Era un espectáculo encantador”. Llama la atención el hecho de que en estas opiniones sea representado el Paraíso Celeste como una hermosa ciudad constituida de espléndidos edificios. No es, sin embargo, una simple metáfora.

          El hombre, en la eternidad, no necesita de viviendas para abrigarse de las inclemencias del tiempo, pero aún le son necesarias habitaciones adecuadas, en la que el cuerpo y el alma se sientan acogidos, y encontrar las condiciones idóneas para la convivencia con sus semejantes. Para cumplir este deseo, Dios provee para los bienaventurados una mansión celestial inimaginable y magnífica, en consonancia con la visión beatífica de que gozan sus almas.

          Ahora, cuando en el Padre Nuestro rezamos “venga a nosotros tu Reino”, pedimos que todo en este mundo —de la naturaleza al arte, de la técnica al pensamiento, de la oración a las formas de gobierno— se aproxime lo máximo posible al patrón de sublimidad que existe en el cielo. En el campo de la arquitectura, esto significa pedir que esas celestiales moradas —realizadas, sin duda, en un estilo sui generis e inédito— puedan ser de alguna manera reflejadas en los edificios de la Tierra. Resplandeciente de luz y orlada de piedras preciosas, la eterna Jerusalén fue el ideal espléndido hacia el cual tendieron los arquitectos medievales, en su afán de construir en este valle de lágrimas algo análogo.

          Por lo tanto, el gótico, con sus ojivas y agujas apuntando hacia lo alto y, sobre todo, con sus vidrieras multicolores y los variados juegos de luces y sombras, da a los hombres un mítico y sobrenatural ambiente, un punto de referencia para, a través de la Fe, contemplar las bellezas que les esperan en la visión beatífica.

          En su Carta a los artistas, el siervo de Dios Juan Pablo II señala que “la fuerza y la sencillez del románico” poco a poco daría paso a “la esbeltez y el esplendor del gótico.” Y a continuación afirma: “Donde el pensamiento teológico realizaba la Summa de Santo Tomás, el arte de las iglesias sometía la materia a la adoración del misterio”.

          Si Dios diera la responsabilidad a los ángeles de levantar grandiosos templos en la Tierra, ¿escogerían un estilo diferente?